lunes, 10 de diciembre de 2012



VERACRUZ, RÍO DE RAPACES III. TRAMPEANDO GAVILANES, AGUILUCHOS, RATONEROS Y HALCONES



Escondite, con las dunas y el mar a la izquierda y la Sierra de Manuel Díaz a la derecha. Las trampas en la arena están alineadas con la ventana principal y no a su izquierda, como se ve en la foto. Esto es un efecto óptico de la panorámica 
 
Carmen, Dayán y Roberto (Pichón) con una hembra joven de halcón peregrino
(Falco peregrinus anatum) recién atrapada

La migración de aves rapaces en Veracruz es espectacular. Y la de otras clases de aves también. Ya visteis en la anterior entrada que la disfrutamos tanto como pudimos.

Chumin sacando un aguililla gris de la red


Pero además, el proyecto del VRR incluye desde hace una quincena de años la captura y el marcaje para su estudio de las aves de presa durante la temporada migratoria. En ese período ya se han anillado más de 6.500 rapaces pertenecientes a 21 especies distintas. Todo un esfuerzo casi único en el mundo. 





Cada otoño, una o dos estaciones de anillado son instaladas en las inmediaciones de la costa, al norte de Ciudad Cardel.
Este año solamente se ha podido trabajar con una de esas estaciones, Cansaburro, ubicada sobre una duna litoral, entre el Océano Atlántico y los manglares y potreros que se extienden al pie de la sierra de Manuel Díaz, las estribaciones por el sur de la Sierra Madre Oriental.

Dayán delante del escondite. Al frente, las bow net, detrás de estas la sierra, y a la izquierda las redes. Al fondo a la
derecha están las dunas y el mar.

Un lugar realmente privilegiado en cuanto a diversidad de ambientes por el que realizan su migración algunas de las especies que pueden observarse aquí en Veracruz.

Escondite

En lo alto de la duna, una caseta hecha de madera y hojas de palma funciona como escondite para los capturadores y sus ayudantes. A su alrededor, las trampas.

Concretamente en esta estación de anillado se han montado tres redes de niebla formando un triángulo alrededor del señuelo a un lateral del escondite, una batería de tres bow nets al frente (de las que solo se activan dos), y una cuarta bow net en la zona baja de la duna, al otro lado del escondite.





Gavilán de Cooper juvenil a punto de caer en la trampa
(foto Hugo Corzo)


Los señuelos utilizados son palomas domésticas (Columba livia), tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) y gorriones comunes (Passer domesticus), aunque este año no hubo gorriones disponibles y por eso una trampa permaneció desactivada.






Dayán moviendo el señuelo desde el escondite


Todo este sistema es controlado por la persona encargada del trampeo desde el escondite, vigilando el cielo por las ventanas de este con la colaboración de los ayudantes y manejando los señuelos y activando las trampas mediante una serie de cordeles colocados al efecto.




Las aves capturadas son anilladas, medidas y puestas en libertad de nuevo en cuestión de pocos minutos.

Gavilán de Cooper adulto, la especie más capturada 
Durante la presente temporada de 2012, el número de aves anilladas ascendió a 635, pertenecientes a 12 especies diferentes (gavilán pollero o de Cooper Accipiter cooperi, gavilán pechorrufo A. striatus, halcón peregrino Falco peregrinus, esmerejón  F. columbarius, halcón aplomado F. femoralis, aguilucho pálido Circus cyaneus, águila cangrejera Buteogallus anthracinus, aguililla gris Buteo plagyatus, aguililla de cola roja B. jamaicensis, aguililla caminera B. magnirostris, aguililla aura B. albonotatus y aguililla de cola corta B. brachyurus).

Aguilillas grises. A la izquierda un adulto y a la derecha un juvenil.


Carmen sacando su primera captura de la red
De estas 635 aves anilladas, hemos estado presentes en casi 200 capturas y yo he atrapado 10 aves, incluyendo una captura doble en las redes de niebla y 6 trampeadas con las bow nets y Carmen una en las redes, aunque esa no era nuestra función principal (sólo manejamos las trampas en los momento en que el responsable estaba ocupado con otra cosa); procesamos más de 100 individuos y manejamos 10 especies distintas (no atrapamos águila cangrejera ni aguililla caminera) en las quince jornadas en las que hemos asistido a la estación de anillado, a pesar de que en dos de ellas no se capturó nada debido a las malas condiciones climáticas.

Halcón peregrino volando sobre las trampas
(foto Hugo Corzo)
Además del obvio interés que por sí sola tuvo para nosotros esta estación de anillado, cada jornada de trampeo fue sumamente emocionante, sobre todo con algunos pájaros y especies que, a pesar de no haber sido capturados, nos obsequiaron con bonitos lances y con la ilusión de poder haberlos atrapado. De igual forma, algunos días no se tuvo un respiro casi ni para comer (el máximo de esta temporada fue de 45 aves en un día, yo participé en una jornada de 32 y Carmen en otra de 29).

Carmen midiendo el ala de un gavilán pecho rufo con la ayuda
de Sahara. Sobre la mesa, otros dos pájaros esperan enlatados
para ser procesados. 


Sahara a punto de soltar un gavilán pecho rufo
Para Sahara, las jornadas de anillado fueron días bastante especiales, pues aunque son largos y agotadores, desde siempre le ha gustado manejar los animales en la mano. Por eso, esperaba impaciente a que llegara el momento de asistir a la estación para "capturar gavilanes", intentando colaborar en la medida de sus posibilidades, ayudando a preparar y colocar en su sitio los señuelos y vigilando por la ventana de vez en cuando (ya identifica con bastante acierto unas cuantas especies de las rapaces más abundantes, sobre todo las que son nuestro objetivo de trampeo).

Chumín y Dayán con la primera aguililla de cola roja de la temporada

Con respecto a los responsables del trampeo, Dayán y Chumín, sólo podemos decir que han sido un gusto todas las horas pasadas encerrados con ellos en el escondite.
Creo que después de todo el tiempo compartido durante el trabajo, podemos decir que son unos amigos que echaremos de menos y a los que nos alegramos de haber conocido en este viaje.



Pelícanos en formación pasando sobre la estación de anillado
Además de todo esto, algunos días pudimos disfrutar de vuelos migratorios espectaculares de especies no capturables, observando miles de zopilotes de cabeza roja (Cathartes aura) o aguilillas cuaresmeñas (Buteo swainsonii) pasando a baja altura sobre nuestras cabezas o viendo a escasa distancia a las águilas pescadoras (Pandion haliaetus) transportando su comida recién pescada, por poner tan solo dos ejemplos.


Sacando un Archilochus colubris de la red

En cuanto a otras especies, aquí observamos a placer a nuestro primer halcón reidor (Herpetoteres cachinnans), los halcones aplomados (Falco femoralis), las numerosas águilas cangrejeras o la migración de miles de palomas de ala blanca (Zenaida asiática), de varias especies de anátidas, pelícanos y otras acuáticas, colibríes o los bonitos Tyrannus forficatus, además de otros paseriformes sedentarios.





Camino de la estación de anillado. Sahara haciendo de espantapájaros
con un sombrero que acaba de encontrar. Detrás Alfredo y Dayán.


Por si todo esto fuera poco, para llegar a la estación de trampeo, debemos caminar un par de kilómetros entre los potreros y el manglar, donde hemos visto varias especies de paseriformes, ardeidas, ibis o alcaravanes (Burrhinus bistriatus), entre otros.
Alcaraván en el camino a la estación de anillado

Una vez más, queremos agradecer a todo el equipo del Veracruz Río de Rapaces por ofrecernos la oportunidad de participar en esta parte tan interesante del proyecto durante nuestra estancia en Chichicaxtle.


¡¡Ojalá podamos repetir en futuras temporadas!!

Escrito por Marcos Mallo

Un poco de variedad. Yo sostengo un juvenil de aguilucho pálido y Dayán
un pequeño colibrí migratorio Archilochus colubris, que se enredó en las
trampas y Sahara espera liberar.


Fotos del proceso de trampeo (debido a la dificultad de escoger entre los miles de fotos que tenemos, ponemos una selección un poco larga, pero es lo que hay...muchos pájaros trampeados y muchos aspectos que mostrar):

                                                                                 Escondite:
Entrada desde la parte de atrás. Vuela un peregrino a la izquierda
del escondite (Foto Irving Chávez). 

De izqda a dcha Gustavo, Irving y Hugo vigilando el cielo.

Los mismos ocupantes vistos desde fuera del escondite.

Durante un merecido descanso


                              Rapaces atacando el señuelo (fotos de Hugo Corzo, gracias una vez más):
Gavilán de Cooper juvenil en vuelo.

Aguilucho pálido juvenil en vuelo

Gavilán de Cooper adulto a punto de atacar un señuelo.

Hembra adulta de aguilucho pálido sobrevolando las trampas.

Gavilán de Cooper joven.

Halcón peregrino haciendo una pasada a los señuelos. 

Juvenil de gavilán de Cooper posado sobre el poste de un bou net.

Adulto de gavilán de Cooper.

Halcón aplomado juvenil posado frente al escondite.

Gavilanes de Cooper:
















                                          Secuencia de una captura completa (fotos de Hugo Corzo):








Sacando pájaros de las trampas:
Dayán sacando un gavilán de Cooper joven de la red.

Chumín sacando un adulto de aguililla gris de la red.

Irvin sacando un halcón aplomado juvenil.

Carmen sacando un joven de gavilán de Cooper.

Rigo sacando un gavilán de Cooper.

Dayán sacando un Cooper.

Gustavo con otro Cooper.

Yo sacando un Cooper joven de la bow net.

Dayán sacando un aguilucho joven.

Alfredo sacando un aguililla aura

Yo con un Cooper.

Chumín y yo sacando un Cooper.

Alfredo sacando un aguilucho y Sahara colocando el señuelo en su sitio.

Yo con otro Cooper.

Dayán con otro joven de Cooper recién sacado de la red.


Yo sacando mi primer cola roja.

Alegría de capturar uno de los primeros aguiluchos

Más alegría, esta vez con un cooper

Dayán con otro cooper joven

Irvin y un joven halcón aplomado

El "capitán peregrino"

Parece que lo estoy robando

Antes de procesar las aves:
Carmen con un aguililla aura

Yo con un gavilán pecho rufo
Chumín con un aguililla aura

Carmen con un cooper juvenil

Un cola roja y yo

Alfredo con un aguilucho

Chumín con una captura doble de cooper en una bow net
(a la dcha macho joven, a la izda hembra adulta)

Dayán con un aguilucho joven y yo con un cooper adulto

Hembra joven de halcón peregrino y Carmen

Juvenil de aguilucho pálido y Chumín

Coper adulto y yo

Chumín con un cola roja

Carmen y cooper

Aguilucho pálido joven

Yo con un halcón aplomado joven
(foto Hugo Corzo)

Dayán con un esmerejón

Cola roja guapísimo y yo

Halcón aplomado joven (foto Irvin Chavez)

Chumín pensando lo guapo que es este gris joven

Duo de aguiluchos. Macho casi adulto con Dayán y juvenil
con Carmen.

Carmen y aguililla aura

Con un aguililla gris adulta

Irvin y Hugo...

...halcón aplomado joven y cooper adulto

Aguililla aura

Cooper adulto

Cooper joven

Con un cooper enlatado

Cola roja

Procesado de las aves: 
Cooper adulto

Cooper juvenil


Cooper adulto

Currándoselo solita

Alfredo y Sahara admirando un aguilucho joven

Halcón aplomado joven

Durmiendo la siesta mientras mamá procesa un aguilucho

Macho adulto de aguilucho pálido

Precioso aguilucho juvenil

Con un machito adultisimo de gavilán pecho rufo

Distintas tonalidades de jóvenes gavilanes de Cooper

Anillando y medidas de tarso:
Anillando un aguililla aura

Trabajando juntos, como de costumbre

Midiendo el tarso a una hembra de cooper

Hugo, un aplomado y yo

Tomando medidas del pico: 
Gavilán pecho rufo

Gavilán pecho rufo

Carmen procesando un cooper y Sahara haciendo la siesta

Ayudando a mamá con un cooper

Aguililla aura

Alfredo procesa un aguilucho y Carmen apunta los datos

Gavilán pecho rufo

Siesta en la hamacamientras mamá trabaja

Sahara, papá y cooper

Otro cooper

Cooper

Dayán con un pecho rufo

Pecho rufo adulto

Cooper

Cooper

Pecho rufo

Cooper

Cola roja

Tomando medidas del ala:
Cooper adulto

Cooper joven

Otro cooper joven

Y otro cooper adulto

Pecho rufo

Cooper

Cooper joven

Otro cooper joven

Pecho rufo joven

Cooper joven

Pecho rufo

Cooper

Adulto de cooper

Y juvenil de cooper

Halcón peregrino joven

Cooper

Cooper

Cooper adulto

Esmerejón

Cooper

Cooper joven

Comprobando la cantidad de grasa acumulada:
Chumín, Carmen y pecho rufo

Aprendiendo con un cooper y mamá

Pecho rufo

Macho joven de cooper

Hembra joven de cooper

Hembra adulta de cooper

Observando el estado de la muda:
Cooper,

cooper,

y más cooper

Con un pájaro en cola

Cola de cooper

Otro cooper

Otra cola de cooper

Ala de cooper

Cola de un macho adulto de aguilucho pálido

Ala del mismo aguilucho, casi adulto

Pecho rufo

Sacando sangre:
Carmen y Chumín

Chumín y yo

Chumín y Lucero

Cooper

Frotis

Fotos de los pájaros antes de su liberación:
Aguilucho joven

Gavilán pecho rufo joven

Cooper joven

Aguilucho joven

Aguilucho joven

Cooper joven


Pecho rufo, cógelo con cuidado

Cooper joven

Pecho rufo y Sahara

Otro pecho rufo

Cooper joven

Joven halcón aplomado

Joven halcón aplomado

Pecho rufo

Otro pecho rufo

Cooper joven

Cooper joven

Cooper joven

 Halcón aplomado joven

Irvin con el halcón aplomado joven

Cooper adulto

Cooper joven

Dayán y yo con un aguililla aura

Alfredo: ¡Que alegría, lo pillamos!

Aguililla aura

Carmen con un aguililla aura

Yo con un aguilucho joven

Y Carmen con otro

Aguilucho pálido joven

Sahara antes de liberar un pecho rufo

Aguililla de cola corta de fase oscura

Aguililla de cola corta y Dayán

Yo y aguililla de cola corta

Con un pecho rufo joven

Otro pecho rufo

Cooper joven

Cooper joven

Hembra casi adulta de aguilucho pálido

Cooper joven

Cooper adulto

Esmerejón

Pecho rufo joven

Cooper joven

Cooper

Pecho rufo adulto

Pecho rufo joven

Otro pecho rufo adulto

Pecho rufo adulto

Cooper joven

Cooper joven

Cooper

Cooper adulto

Pecho rufo joven

Cooper adulto

Cooper adulto

Esmerejón

Pecho rufo "durmiendo"

Cooper adulto

Dayán con macho adulto y Carmen con joven de aguilucho

Con las alas abiertas

Espalda de aguilucho macho

Aguilucho macho adulto

Cooper joven

Pecho rufo joven

Con una aguililla gris joven.

Agulilla gris joven

Juvenil de aguililla gris

Cooper adulto

Cooper adulto

En mi mano izqda macho juvenil de aguililla gris, en la dcha hembra adulta

Aguililla gris adulta

Aguilillas grises

Chumin con los grises

Esmerejón

Cooper joven

Chumín, cola roja y yo


Cola roja

Chumín, Lucero y un cola roja

Espalda de cola roja

Lucero con un hermoso cola roja

Pecho rufo adulto

Otro pecho rufo

Aguilucho pálido joven

Juvenil de aguilucho pálido

Cooper joven

Cabeza de cola roja

Pecho rufo adulto

Aguililla aura


Paparazzi y aguilillas grises

Adulto y juvenil de aguililla gris

Carmen admirando un cola roja

Hembra joven de halcón peregrino

Se la quería llevar volando

Aguililla aura, una buena captura

Sahara a punto de liberar un colibrí

Liberaciones de las aves procesadas:
Sahara y Cooper
Dayán y un aguilucho

Cooper

Chumín y cola roja

Carmen y Cooper

Yo soltando un cola roja (foto Roberto Monroy)

Liberando una aguililla gris

Irvin y Cooper

Cooper

Pecho rufo

Cooper

Sahara soltando otro pecho rufo

Cooper

Otro Cooper

y otro Cooper más

Irvin liberando un halcón aplomado

Cooper
Otro Cooper más

Y otro Cooper

Sahara soltando otro pecho rufo

Otro cooper

Cooper

Lucero liberando un cola roja

Cooper

Cooper. Buena suerte!

Otro cooper

Esmerejón

Pilar soltando un cooper


Autofoto soltando un cooper

Dayán soltando un aguilucho pálido joven

Autofoto liberando un pecho rufo

Alfredo soltando un aguililla aura

Cooper

Pecho rufo

Cooper

Pecho rufo

Cooper

Cooper adulto

Cooper joven

Cooper

Cooper

Cooper

Otra autofoto con un pecho rufo

Cooper

Juvenil de aguilucho pálido

Cooper

Cooper adulto

Roberto Monroy liberando un cooper

Pecho rufo

Aguilucho pálido

 Cabezas de gavilán de Cooper (arriba coloraciones de ojos de juveniles y debajo adultos de diferentes edades, donde el ojo cambia del amarillo pálido al rojo fuego pasando por distintas tonalidades de naranja, de izquierda a derecha y de arriba abajo):



Se acabó la jornada. Hasta la próxima!



                                                              Vídeos de trampeo:
                                            
                                                        Capturas de gavilán de Cooper:









Sacando un Cooper de la trampa:

Captura doble en una bow net:

Captura de un aguilucho pálido:


De un cola roja:

De aguilillas aura:


Pasadas de halcones peregrinos:


Procesando los pájaros:
 






 







Liberando:










Sahara recogiendo los señuelos mientras nos sobrevuelan los últimos zopilotes aura del día: 
 

Gavilán de Cooper adulto posado frente al escondite:

Halcón aplomado posado en un árbol seco frente al escondite:

Cernícalo americano (Falco sparverius) posado sobre el poste de una bow net:






























































jueves, 22 de noviembre de 2012



VERACRUZ, RÍO DE RAPACES II. UN PARAÍSO PARA LOS AMANTES DE LAS AVES DE PRESA


Observatorio de Chichicaxtle visto desde la casa verde, donde nos quedábamos



Zopilote de cabeza roja
Once de la mañana. A lo lejos hacia el norte observamos una mancha oscura en el cielo azul. Se eleva y se acerca un poco. Está formada por miles de pequeños puntos negros girando, como una gran nube de mosquitos. Al verla a través de los prismáticos puede comprobarse que es un vórtex o cicleo de aves rapaces, formado por unos 4.500 ejemplares de las especies Cathartes aura y Buteo swainsoni, junto con algunos individuos solitarios de dos o tres especies más. Están cogiendo altura en una térmica (corriente ascendente de aire caliente) para luego dejarse caer planeando de camino hacia sus cuarteles de invernada en el sur. Cuando pasan a nuestra altura, forman una línea de anchura variable que semeja un río fluyendo. Esto da nombre al proyecto en el que participamos como voluntarios desde principios de octubre: “Veracruz Río de Rapaces (VRR)”.Tal y como llegaron, vuelven a irse, tras hacer un nuevo vórtex casi sobre nuestras cabezas, y se pierden en la lejanía tan sólo unos pocos minutos después de que las hayamos localizado.


La escena descrita arriba representa un momento cualquiera del día en la planicie costera del estado de Veracruz durante los meses de septiembre y octubre, momento álgido del paso migratorio de aves rapaces a través del continente americano.



Aguililla cuaresmeña
Como ya comenté en la anterior entrada, el estado mexicano de Veracruz es lugar de paso obligado para las en torno a 5.000.000 de aves rapaces que realizan su migración otoñal entre sus lugares de cría en Norteamérica y los de invernada en el Centro y Sur del continente. Esto es debido a que el contingente de aves que viene migrando en un frente ancho de costa a costa por todos los Estados Unidos, se ve forzosamente dirigido hacia el Atlántico al encontrarse con la Sierra Madre Oriental y el Eje Neovolcánico Transversal, y confluyen en la planicie costera situada entre estas sierras y el Golfo de México.


Pizarra informativa con los números de aves registrados
Es precisamente en esta planicie costera donde el VRR tiene los observatorios de conteo para el monitoreo de esta migración, en las localidades de Ciudad Cardel y Chichicaxtle.
Durante el mes de septiembre es habitual el recuento diario de más de 10.000 rapaces en estos observatorios, aumentando hasta los 100.000 individuos diarios durante el mes de octubre, número que puede multiplicarse por tres o por cuatro en algunas jornadas o  hasta alcanzar el máximo registrado de 1.407.038 aves para un solo día de conteo en octubre del año 2003.


Milano del Misisipi comiéndose una libélula
Las especies comúnmente observadas en Veracruz durante la migración ascienden a 16, aunque son solamente cuatro las que aportan el mayor número de individuos. Tres de estas especies, el aguililla de ala ancha (Buteo platypterus, alrededor de 2.000.000 individuos registrados por año), el aguilla cuaresmeña (Buteo swainsoni, alrededor de 1.000.000 de individuos/año) y el milano de Misisipi (Ictinia mississippiensis, alrededor de 280.000 individuos/año) son migrantes totales, es decir, todos sus efectivos poblacionales a nivel mundial pasan por Veracruz durante su migración entre el norte y el sur del continente.


Aguililla de ala ancha

La cuarta especie, el zopilote de cabeza roja (Cathartes aura, alrededor de 2.500.000 individuos/año), es residente en algunas zonas y en otras inverna más al norte de Veracruz, aunque una parte importante de su población pasa por aquí.




Aguililla aura


Además de estas, pueden observarse con facilidad gavilanes de pecho rufo (Accipiter striatus, sobre 4.000/año ), y pollero (Accipiter cooperi, sobre 2.500/año), águilas pescadoras (Pandion haliaetus, más de 3.000/año), aguilillas gris (Buteo plagyatus, sobre 600/año), cola roja (Buteo jamaicensis, más de 200/año) y aura (Buteo albonotatus, sobre 250/año), gavilán pico gancho (Chondohierax uncinatus, sobre 200/año), gavilán rastrero o aguilucho pálido (Circus cyaneus, más de 300/año), milano tijereta (Elanoides forficatus, más de 300/año), halcón peregrino (Falco peregrinus, alrededor de 1.000/año), cernícalo americano (Falco sparverius, más de 6.000/año) y esmerejón (Falco columbarius, más de 200/año), todas ellas relativamente comunes durante el paso migratorio.

Águila pescadora
Algunas especies menos comunes son observadas en bajo número cada temporada, como las aguilillas pechirroja (Buteo lineatus) y de Harris (Parabuteo unicinctus), con una o dos docenas de ejemplares observados cada año, o las águilas real (Aquila chrysaetos) y de cabeza blanca (Haliaeetus leucocephalus), el milano plomizo (Ictinia plumbea), el milano caracolero (Rostrhamus sociabilis), el azor (Accipiter gentilis) o el aguililla real (Buteo regalis), con observaciones casi anecdóticas de uno o dos individuos por temporada.



Águila cangrejera juvenil
Con todas estas especies sobre nuestras cabezas, queda claro que este lugar es un paraíso para los amantes de las aves de presa, pero además hemos podido observar durante nuestra estancia algunas residentes que añadir a la lista de rapaces vistas en Veracruz, elevándola hasta las 28 especies: zopilote negro (Coragyps atratus), elanio coliblanco (Elanus leucurus), aguililla coliblanca (Buteo albicaudatus), águila cangrejera (Buteogallus anthracinus), águila negra mayor (B. urubitinga), aguililla de cola corta (Buteo brachyurus), aguililla caminera (B. magnirostris), caracara (Caracara cheriway), halcón reidor (Herpetotheres cachinnans), halcón murcielaguero (Falco rufigularis) y halcón aplomado (F. femoralis).  

Por si todo esto fuera poco, el fenómeno migratorio en esta parte del mundo incluye otras muchas especies además de las rapaces.

Pelícano blanco

Algunos días, el cielo se cubre con las líneas de pelícanos (Pelecanus erythrorhynchos) que, en formación, van pasando con un ritmo más pausado que el que se imponen las aves rapaces, a veces llegando a casi el millar de ejemplares en un solo bando. 
Otras veces son la cigüeñas (Mycteria americana), las anhingas (Anhinga anhinga) o los ibis blanco(Eudocimus albus) y coco prieto (Plegadis chihi) los que aportan sus siluetas de vuelo a la migración, mezclándose en mayor o menor medida con las líneas de aves de presa.


Paloma de ala blanca
Durante el mes de octubre, bandadas y bandadas de palomas aliblancas (Zenaida asiática) pasan volando a baja altura sobre las sierras litorales, llegando a sumar algunos miles de individuos en un solo día y acompañadas en menor medida por la más pequeña paloma rabuda (Zenaida macroura). A finales del mismo mes y principios de noviembre, se suman al espectáculo los vórtex tridimensionales de las gaviotas de Franklin (Leucophaeus pipixcan), que se desplazan al tiempo que giran en grandes concentraciones o viajan volando a ras de agua en pequeños grupos hacia el sur.

También a principios del mes de noviembre, algunos pequeños bandos de patos (nosotros vimos Anas crecca, A. discors, A. clypeata y Aythia affinis) se unen a la fiesta de la migración, y pueden verse pasar sobre el mar o pegados a la costa en apretados grupos veloces.
 
También es muy espectacular en cuanto a número de individuos la migración de paseriformes, sobre todo de los llamados chipes de los géneros Vermivora, Setophaga(=Dendroica), Geothlypis, Wlisonia, Icteria, Seiurus y similares, de los que hemos podido observar una veintena de especies y de los gorriones Passerina, Spiza y otros, de los que vimos media docena más. A pesar de que el grueso de la migración de estos pequeños pájaros transcurre durante las horas nocturnas, hemos tenido la suerte de encontrar algunos ejemplares durante sus descansos diurnos, siempre en pequeño número, aunque suficientes para disfrutarlos.

Tyrannus forficatus

Otros paseriformes en migración pertenecen al grupo de los Tyrannus, y entre estos hemos podido observar a tres, T. tyrannus, y los espectaculares T. savana y T. forficatus, con sus colas en forma de horquilla formadas por largas plumas. En el caso del último de estos tiranos, los bandos pueden observarse en pleno día, pasando a tu alrededor en ocasiones durante largos períodos de varios minutos.

 

La misma sensación puede sentirse con las golondrinas (Hirundo rustica, Stelgidopterix serripenis y Riparia riparia) que a veces nos acompañan durante todo el día, en ocasiones acompañadas de los vencejos (Chaetura pelágica), que vuelan a mayor altura.

Archilochus colubris
Los más pequeños de entre las aves también forman parte del espectáculo migratorio, pues la especie de colibrí Archilochus colubris también se deja ver en su camino hacia el sur, pasando a gran velocidad y a baja altura en pequeños grupos dispersos.


Además de las aves, otros grupos faunísticos se ven abocados a utilizar esta ruta durante sus desplazamientos en busca de climas más benignos, y vemos grandes cantidades de libélulas pertenecientes a varias especies y algunas mariposas que, según nos cuentan, algunos años llegan a ser muy abundantes.

A pesar de que no soy partidario de hacer este tipo de listas tan extensas en este blog, creo necesario hacer esta excepción para tener una idea más ajustada de la realidad en cuanto a la espectacularidad del fenómeno migratorio aquí en Veracruz.

Durante un día normal de conteo, el día comienza tranquilo.  
Temprano empieza el vuelo de las golondrinas y los vencejos, sobre nuestras cabezas. Un poco más tarde comienzan a levantar el vuelo y a formarse los vórtex de los residentes zopilotes negros, y con ellos van llegando las primeras rapaces migratorias.
Agulilla gris juvenil
Primero individuos aislados de las dos especies de gavilanes y alguna águila pescadora. Al poco, una línea formada por aguilillas de ala ancha, cuaresmeñas y zopilotes de cabeza roja. Unas 1.200 aves. Mezclados entre ellas, un aguililla gris y dos esmerejones.
Siguen pasando gavilanes solitarios. Un cola roja.
Al este, un vórtex de 500 pájaros. Casi todos ala ancha. Al oeste, una línea mixta de 2.350 rapaces más. Sobre ella, 60 anhingas.
Tres líneas más tarde, 280 cigüeñas, y un halcón peregrino. Dos pescadoras más.
Un grupo de Tyrannus forficatus nos rodea durante un rato. Pasan unos 50.

Cigüeñas americanas
A las doce de la mañana, siete vórtex simultáneos cubren el cielo y los contadores no dejan de usar sus clikers (o cuentabultos). Un cooper. Dos más. Un esmerejón. 25 cigüeñas y 63 ibis blancos. Otro cola roja.
Un puñado de colibríes pasan zumbando. Las golondrinas siguen pasando.
Casi todas las líneas grandes que vemos están bastante alejadas, pero a las dos de la tarde, un río formado por unas 1.800 aves pasa justo sobre nuestras cabezas. Emocionante.

Un momento del conteo en el observatorio
 de Chichicaxtle. Hugo, Andrea, Rigo y Ángel.

Las siguientes dos horas se cuentan 28.000 pájaros.
Un esmerejón. Dos cooper. Un pecho rufo. 100 pelícanos más. Un aguilucho y dos grises.
Suenan un par de especies de chipes en la vegetación y las buscamos para identificarlas.

A lo lejos, hacia la costa, vemos un vórtex de gaviotas de Franklin. Son 327.

Un peregrino. Otro. Que sean tres, y un cernícalo. Dos cooper.



Dos pecho rufo, 200 auras, 26 cuaresmeñas y 672 ala ancha. Un peregrino. Una pescadora. Doce ibis. Son las cinco.

A las siete de la tarde, hora de cierre, se han contabilizado 68.439 aves. En el otro observatorio “tan solo” 40.056. Mañana será otro día…




 


Ibis blanco

Durante el transcurso de la temporada, las especies predominantes van variando, de forma que el conteo comienza a mediados de agosto con altos números de milanos de Misisipi, que dejan de pasar a principios de octubre (de hecho, nosotros vimos únicamente una docena de individuos durante nuestra estancia), momento en que predominan los ala ancha hasta mediados del mismo mes, cuando ceden protagonismo a cuaresmeñas y zopilotes. De la misma forma y al igual que en el Estrecho de Gibraltar, algunas especies como los gavilanes o los aguiluchos (y probablemente otras), realizan una migración diferenciada por edades, pasando en primer lugar los jóvenes para ser seguidos por los adultos más tarde.









Con este espectáculo permanente, y otros de los que hablaremos en próximas entradas, es perfectamente lógico que nos hayamos quedado aquí hasta hoy 21 de noviembre, día final del proyecto. Y además de disfrutar, siempre seguimos adquiriendo experiencia que seguramente nos vendrá bien en el futuro, y ya podemos identificar la mayoría de las especies de aves rapaces de esta zona del continente sin mucho temor a equivocarnos, algo que nos satisface por sí solo.  


El futuro contador del VRR


Con respecto a la gente que integra el equipo de monitoreo de la migración, solo podemos decir que hemos estado muy a gusto con todo el mundo.
Tenemos que agradecer de forma especial a Eduardo Martínez Leyva y su familia, su esposa Lety y su hija Selene, por abrirnos las puertas del VRR, ofrecernos la posibilidad de colaborar y de alojarnos en una de las casas del proyecto.
A nuestros compañeros de casa Irvin, Pilar, Hugo y Alfredo por todos los ratos compartidos y por la convivencia de mes y medio en la casa verde de Chichicaxtle.
Aguililla de cola corta
Al resto de compañeros en el conteo de aves en los observatorios: Roberto, Andrea, Rigo, Citlali, Adriana, Gustavo y Arianna, con los que también disfrutamos de los vuelos de las rapaces en más de una ocasión.
A los trampeadores de la estación de anillado, de la que hablaremos en la próxima entrada, Dayan y Chumín, con los que pasamos momentos muy emocionantes capturando gavilanes y otras aves de presa.
A Lucero y Perla, las encargadas de la educación ambiental y de la recepción e información a los visitantes de los observatorios del VRR.
A la asociación civil Pronatura Veracruz y su directora Elisa Peresbarbosa por permitirnos participar en el proyecto.
Y una vez más a Hugo Corzo por el préstamo de muchas de las fotos que ilustran esta entrada, y sin las cuales no sería lo mismo.

¡¡¡¡MUCHAS GRACIAS A TOD@S!!!!

 


Algunos enlaces a la información sobre la migración en Veracruz:

Datos diarios de conteo de aves migratorias:


Página oficial de Pronatura Veracruz:

Facebook de Pronatura Veracruz:

Sahara a punto de liberar un colibrí
Aguililla de cola roja
Anhinga
Aguililla caminera
Gavilán de Cooper
Tyrannus forficatus

Algunos vídeos sobre migración: 
 De rapaces:
Mixtas:

                                         


Aguilillas cuaresmeñas y zopilotes de cabeza roja:
                                        


                                                             De zopilotes de cabeza roja:



  
De Cigüeñas:


De pelícanos:

 
De anhingas:
 

De palomas: