domingo, 3 de marzo de 2013

VISITAMOS EL ZOOMAT Y LA FIESTA DE LOS PARACHICOS EN CHIAPA DE CORZO


Imágenes de la fiesta de los Parachicos de Chiapa de Corzo


Visita al zoomat

Estamos en contra de los zoológicos. No nos gustan y nunca nos han gustado los animales encerrados, privados de su libertad, de lo que les hace ser “fauna salvaje”. Además, tenemos la fortuna de poder verlos en la naturaleza, en su hábitat natural, relacionándose con su entorno.
A pesar de lo dicho, el día 19 de enero visitamos el ZOOMAT (Zoológico Miguel Álvarez del Toro). Este zoo, fundado (o casi) por Don Miguel (como llaman por aquí a uno de los pioneros del conservacionismo y la investigación ecológica en el estado de Chiapas), es uno de los más alabados de América Latina.

Agutí negro mexicano (Dasyprocta mexicana) en libertad
Por un lado, toda la fauna que podemos observar aquí es autóctona de la zona, es decir, la que habita en Chiapas. No nos vamos a encontrar leones, jirafas, canguros o lobos marinos.

Por otro lado, la mayoría de las instalaciones son amplias y están abiertas al bosque, en medio de una pequeña reserva natural en la periferia de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Tampoco vamos a encontrar animales enjaulados en condiciones lamentables.
Además, este zoológico participa en proyectos de conservación e incluso en la recuperación de animales salvajes localizados heridos en el campo, así que también aporta su granito de arena en el cuidado de la naturaleza y la fauna de México.

Proceso de pintado facial y resultado: un cachorrote de jaguar (aunque parece más un tigre)

Nada más llegar, ayudamos a una chica a cargar su puesto de pinturas faciales hasta la plaza desde la que comienza el recorrido por el zoo. Este pequeño gesto nos proporciona una pintura gratis para Sahara, que durante el día de hoy será un ilusionado cachorro de jaguar.

La visita es muy completa y al final pasamos unas seis o siete horas paseando por los senderos del zoológico. Es de destacar el museo de los cocodrilianos, muy didáctico y completo y donde aprendimos algunas cosas; la instalación del bosque nocturno, con especies como el kinkayú (Potos flavus), que nos sorprendió mucho por su tamaño y su belleza, el puercoespín mexicano (Sphiggurus mexicanus), el cacomixtle (Bassariscus astutus) o distintas especies de mofetas (Spilogale angustifrons, Conepatus leuconotus); el insectario y el reptiliario, con numerosas especies de la zona que hemos visto o podemos ver en libertad, así que aprovechamos la visita todo lo que podemos para aprender sobre ellos.

Distintas especies de serpientes, todas venenosas y espectaculares: Bothriechis bicolor, Atropoides nummifer, Agkistrodon bilineatus, Bothriechis bicolor, Crotalus durissus y Micrurus browni.


Lince rojo
Hay también un par de aviarios bastante logrados, aunque las instalaciones de casi todos los psitácidos, los quetzales y algunas otras aves podrían mejorar, así como los recintos de los cánidos y los felinos, que a pesar de ser grandes, no son suficientes para animales con tanta movilidad. Por este motivo, casi todos los gatos presentaban trastornos de comportamiento. Está claro que no es fácil mantener en cautividad este tipo de fauna cubriendo totalmente sus requisitos de hábitat y de tamaño territorial. Aún así, pudimos ver cómo los coyotes (Canis latrans) se asemejan bastante a nuestros lobos ibéricos (Canis lupus signatus); los linces rojos (Lynx rufus) están comenzando con sus amoríos, al menos el macho, que es recibido por su consorte con bufidos y amenazas; y escuchar las llamadas de los jaguares (Panthera onca), con los que incluso consigo que respondan a mis reclamos.

Distintos miembros de la fauna chiapaneca presentes en el zoomat: jaguar o pantera negra, coyote, taira o viejo de monte, mapaches, tapir de Baird y nutria de río.

Además de estos animales y de tapires (Tapirus bairdii), pecarís (Pecari tasaju y Tayassu pecari), nutrias (Lontra longicaudis), mapaches (Procyon lotor), venados de cola blanca (Odocoileus virginianus), monos araña (Ateles geoffroyi) o tairas (Eira barbara), entre otros; mantiene abundantes poblaciones salvajes o naturalizadas de agutí negro (Dasyprocta mexicana), chachalacas mexicanas (Ortalis poliocephala), pavones grande (Crax rubra), pajuiles (Penelopina nigra), monos aulladores (Alouatta palliata) y venados de cola blanca. Incluso observamos una especie nueva en libertad mientras comemos en la zona de mesas para picnic, la chara verde (Cyanocorax yncas), así que el día ha dado mucho más de sí de lo que pensábamos en un principio, cuando nos aconsejaron en las oficinas de la Conanp que visitáramos este zoo.

Jaguar atacando


Fiesta de los Parachicos


La fiesta en su apogeo

Parachico

Al día siguiente nos acercamos a la pequeña localidad de Chiapa de Corzo, que se encuentra inmersa en la fiesta de los Parachicos o Fiesta Grande, también muy recomendada por la gente local.


Este festejo tiene sus orígenes, al menos en lo que respecta al recuerdo colectivo, en el siglo XV.
Al parecer, una güera (o sea, una extranjera, así se denomina en México a los blancos) que tenía un hijo enfermo se trasladó a este pueblo para buscar remedio en los curanderos locales, que hicieron un buen trabajo y lograron que el muchacho se recuperara de su dolencia.
En agradecimiento para con los habitantes del lugar y dándose cuenta de que eran de origen humilde, la extranjera repartió comida a los pobladores, mientras les decía “para el chico”, palabras que se resumieron en Parachico, nombre actual de los danzantes y de la propia fiesta. Mientras tanto, los indígenas bailaban alrededor del niño pintados y disfrazados para parecer blancos como su madre y el muchacho no se asustara.

Máscaras, monteras y chinchín forman parte del
 atuendo de los Parachicos
Hoy en día, los Parachicos son unos personajes vestidos con un atuendo tradicional formado por una chalina (pieza de tela que cubre los pantalones), la faja que la sujeta, el sarape (especie de poncho), la máscara, el chinchín (una especie de sonajero) y la montera, que es el gorro que simboliza el pelo rubio del extranjero, hecha con una especie de carrizo.
Estos personajes salen a bailar por las calles al son del tambor y el pito, visitando diferentes casas en las que se les ofrece comida y las iglesias, donde están los santos, ya que esta fiesta forma parte de las festividades en honor de “nuestro señor de Esquipulas”, san Antonio Abad y san Sebastián, a los que se les ofrenda con el baile. 


Las mujeres, por su parte, también salen ataviadas con el traje típico de Chiapas y bailan acompañando a los hombres en su peregrinar por el pueblo, dando todavía más colorido a esta alegre festividad.
Prácticamente el 50% de la población sale a bailar tras su guía, patrón de los Parachicos, e incluso los niños participan, imitando los movimientos de los adultos y aprendiendo la danza mientras la ejecutan. También la fabricación de las máscaras y demás ornamentos se transmite de generación en generación, desde la tala y secado de la madera hasta la ornamentación final, con lo que esta tradición trasciende el momento de la fiesta, estando profundamente enraizada en la vida del pueblo de Chiapa de Corzo.

Marea de Parachicos

Nosotros nos lo pasamos muy bien observando esta fiesta tradicional, que nos recuerda un poco a la de los Peliqueiros, Pantallas e Cigarróns ourensanos,  y pasamos un día diferente antes de regresar a nuestro cuartel general en Tuxtla Gutiérrez.



                                                            Pinturas en las calles de Tuxtla Gutiérrez:


Zoomat:
Jaguar en su hábitat natural

Trepando

Esqueletos de manatí

Chara verde silvestre

                                                   Pavones grandes en libertad dentro del recinto del zoomat:




Hembra de pavón grande y agutí negro mexicano

Mapaches:


Coyotes:




Intentando hacerlos aullar

Sahara les gustaba bastante


Lince intentando cortejar a su hembra, que le responde de forma agresiva

Ocelote (Leopardus pardalis)

Lince rojo

Jaguar

Tapir paseando por su cercado

Spilotes pullatus o serpiente voladora, que pude ver en libertad en las Bahías de Huatulco

                                                  Distintas vista de los senderos e instalaciones del zoomat:
Aviario de los guacamayos rojos (Ara macao)





Venado de cola blanca silvestre

Venado de cola blanca silvestre

Iguana verde (Iguana iguana) salvaje

Y al final salimos de noche...

                                                                        Fiesta de los Parachicos:






Descanso del parachico


Repartiendo confeti



Rodeado










Danzando




Multitud

Su primer coche de choque






Nuevas generaciones

Para subirnos a un autobús y volver a Tuxtla hubo
que hacer bastante cola, así que ya salimos de noche otra vez


Algunos vídeos del Zoomat:
Cocodrilos de río

                                         
Chara verde

Pareja de linces rojos con disputas domésticas:
                                          

Lince rojo:

Venado de cola blanca paseando libre por el zoomat:
                                           

"Charlando" con un jaguar:
                                           

Vídeos de la fiesta de los Parachicos:





                                           

                                           

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